martes, 7 de julio de 2015

¿QUÉ HA SIDO DE LA INTIMIDAD?

Ayer por la tarde tuve una cita con mi dentista.

Acabo de releer esta frase y me he dado cuenta de que puede dar lugar a equívocos.

Malditas mentes retorcidas, siempre pensando en lo mismo.

Lo que quiero decir es que ayer tuve que ir al dentista. Tan simple e inocente como eso. Lo más apasionante que ocurrió entre él y yo fue una limpieza de boca.

Mierda. Creo que he vuelto a cagarla.

Corramos un tupido velo.

Estaba yo allí tumbada en el sillón ese que tiene setenta y dos posiciones, con esa bonita expresión en la cara que todos ponemos cuando estamos en tal situación, que consiste en tensar todos los músculos del rostro mientras abres la boca al máximo para que el dentista pueda meter ahí dentro toda clase de artilugios que vaya encontrando por la sala: el espejo de exploración, el aspirador, pinzas, gasas, algodones… Nunca creí que en mi boca pudieran caber tantas cosas.

¿Otra vez? Puede que nunca os hayáis visto en esta tesitura, pero contar tu visita al dentista sin utilizar frases con doble sentido es muy complicado.

Prosigamos por favor, que desde aquí me comprometo a llegar algún día al final de esta historia.

En esa situación que os he descrito me encontraba, cuando me acordé de una foto que Eugenia Silva subió a Instagram hace un par de años en la que aparecía en la misma circunstancia. Mientras mi dentista hacía y deshacía, éste era el diálogo que mi cerebro mantenía conmigo misma, al tiempo que clavaba la vista en los halógenos del techo: “¿Pero eso cómo funciona? ¿Aquí y ahora, tal cual, le digo al dentista que pare con lo que quiera que esté haciendo y le pido que pose para hacernos un selfie? ¿De verdad hay gente que tiene el valor de hacer semejante cosa?”

Eugenia Silva en el dentista. Apasionante

Hace pocos meses una persona que conozco acudió a un hospital a hacerse una prueba médica. A la hora, ilustraba su paso por allí subiendo una foto a Facebook en la que posaba con la bata de hospital puesta, y con morritos y símbolo de la victoria incluidos.

Estos son sólo dos de los millones de ejemplos que existen para explicar nuestra ida de olla con las redes sociales. Al principio tenían su aquel. Gracias a Facebook te reencontrabas con antiguos amigos, te hacías fan de grupos estúpidos que tenían su gracia y subías alguna que otra foto de tu verano en Caños de Meca, de las noches de fiesta por los garitos de Ciudad Universitaria o de los conciertos de tu grupo favorito.  Pero todo esto degeneró en platos de comida, looks diarios y actividades cotidianas. En definitiva, las redes sociales se han convertido en el mejor escaparate para mostrarle al mundo tu vida minuto a minuto. Pero ¿a quién le importa?, como diría Alaska.

"Estudios recientes demuestran que se puede ir y volver de un sitio perfectamente sin publicarlo" 

Perfil de Twitter Lo mejor de FB

Cristina Pedroche durmiendo, digo... haciendo que duerme. Conmovedor

Una red social, utilizada con cabeza, puede resultar maravillosa, el problema está cuando la cosa se sale de madre (que suele ser casi siempre), y es que como decía Aristóteles, la virtud está en el término medio. La mayor parte de las veces que entro en el Instagram de alguien siempre veo el mismo problema: la falta de selección. Hay alguna que otra foto bonita, de un rincón encantador, de un momento divertido con amigos o de un restaurante guay que acabas de descubrir, pero la mayoría de las fotos sobran, porque a nadie le importa lo que comen los demás, si van al gimnasio o se echan la siesta con su novio. 

Dos bonitas imágenes de Che Cosa y Leticia Dolera. Así sí

No entiendo por qué tiene que haber un documento gráfico de cada una de estas actividades, ya que se trata de algo cotidiano que todos realizamos y que no tiene nada fuera de lo común, pero que sobre todo, pertenece a la vida privada de una persona, así que ¿qué necesidad hay de airear todo eso? ¿por qué estamos dejando que unos desconocidos sean testigos de las cosas que nos ocurren de puertas para dentro?

Seamos selectivos. Mostremos sólo lo que merezca la pena mostrar, y guardémonos para nosotros y para los nuestros los momentos más íntimos y especiales. Protejamos nuestra intimidad. Molaría mucho vivir en un mundo más discreto en el que estemos más pendientes de disfrutar nuestra vida que de publicarla. 

¿Estáis muy enganchados a Instagram? ¿Qué tipo de fotos subís?




6 comentarios:

  1. Tienes toda la razón, hay gente que le gusta tener su vida expuesta en las redes. Besos

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  2. Tienes toda la razón, hay gente que le gusta tener su vida expuesta en las redes. Besos

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  3. Estoy totalmente de acuerdo, no se hasta donde vamos a llegar, yo creo que es muy bonito compartir con otras personas aquello que te gusta y las redes sociales son la herramienta perfecta para hacerlo pero sinceramente creo que ya no sabemos donde están los límites, lo que les importa a los demás o lo que es puro cotilleo. Ya no sabemos donde está el contenido de calidad y donde está la vida personal de cada uno. Me ha encantado este post así que te animo a realizar más con este tipo de reflexiones. Un besazo desde lilbourne.blogspot.com.es

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  4. Que atrevido el post que has hecho hoy ya que hay mucha gente que no lo compartira. Yo la verdad que no estoy en el termino medio soy el extremo contrario una histerica de la privacidad. Nunca he tenido ninguna red social ni siquiera facebook. La primera vez que me abri una red social fue a traves del blog pero personal jamas, de hecho intente abrir facebook en mi blog y lo deje estar me parecia muy secta no me gusto la verdad, y asi he vivido siendo la rarita pero no me importa pq asi soy yo jajaja. Me ha hecho mucha gracia lo del dentista. Bss

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  5. Lo peor de todo es que antes intentabas pillar una instantánea, del momento y después fue derivando a montar una escena... en serio hay gente que monta tanto paripé para una mísera foto?? creo que Cristina Pedroche se ha levantado la camiseta del pijama para darle un poco de morbo al asunto porque a nadie le importa como duerme! jajaj yo también reflexiono mucho sobre estos temas

    un besote!

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  6. No sabes como estoy de acuerdo contigo!! >P

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